julio 05, 2012

Complejos


Desperté tarde esta mañana. Debía salir a eso de las 7:30 de casa. Eran las 7:34 y escuché el grito de mi madre recordándome la importancia de despertar con el principio del segundo movimiento de la Novena de Beethoven voluntariamente o despertar escuchando un estruendoso "¡Griselda!"...

En unos minutos completé mi sencillo atuendo. Me dirigí al metro con la intención de leer durante la larga hora de camino, pero no pude concentrarme. Pensé en lo que sería desaparecer, volverme invisible... Que la gente dejara de voltear cuando me aparezca por ahí, pasar simplemente desapercibida... Entonces descubrí que ese chico que me encanta por _______ se ha dedicado a cada momento a reforzar mis complejos de superioridad y de perfección...

Sabiendo de manera puramente consciente que no soy superior y que no soy perfecta, me tranquilicé...

-¿Bueno?
-¡Hola!
-Hola. Oye estoy un poquito ocupado, ¿te puedo marcar en un rato?
-No, no te preocupes, no es importante, nadamás llamaba... así porque sí... jaja...
-Ah, bueno, de todas formas te llamo. ¡Bonita tarde!
-Sí, igual... ¡Bye!
-Bye-bye.

No, Gris. No eres tan importante.

1 comentario:

  1. Ya me chuté todo tu blog. Me encantó. A mí me gusta mucho el gris para vestir. Caí aquí porque alguien me preguntó si teníamos algo que ver (por el apellido).
    ¡Saludos!

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