abril 30, 2012

Cómo te explico...

Siempre que sales otra vez me dan ganas de escribir en este bloc electrónico. Es como si la inspiración no la tuviera yo aunque la haya tenido una vez. Es como si te la hubieras robado y cuando apareces, te manifiestas así. Surges en palabras: frases cortas de menos de 140 piezas, textos de unas líneas. Porque así eres, breve, sorpresa, ideal. Además, siempre quise un nombre como el tuyo, no por el que tienes, sino por su silueta. Te quiero de verdad, y más de lo que creí.

Gris.